martes, 12 de abril de 2011

De las redes sociales y esas cosas...

Todavía no logro entender bien cual es el énfasis de una torta por pertenecer a cuanta red social aparezca y más aún que el nivel de popularidad se rija según las personas con las que interactúes en ellas. No lo entiendo. No se dan cuenta que a veces pueden resultar muy ineptas cuando intercambian en 140 caracteres opiniones tan básicas como: “soy tan torta que” “yo con vos me caso mamee” “me llenan de dm de coger” O peor aún, el intercambio de “te tiro onda de jodita (pero si la agarras mucho mejor)” Lo cual, después les da el crédito para creerse la torta más ganadora e interesantes de todas. O subir fotos casi en pelotas para generar comentarios como: “te doy mamii” y todos los comentarios que se les ocurra de camioneros que durante toda nuestra existencia repudiamos. Juro que no lo puedo comprender. Además como si eso les diera un beneficio alguno. O perdón, quizás lo da y me lo estoy perdiendo? Dudo de eso. Realmente si en algún momento me llego a convertir en una más de la manada de tortas que se creen superiores porque su número de contacto sobrepasa las 300 en Facebook o las 150 en Twitter, pido sepultura eterna aún con signos de vitalidad. Chicas, seamos conciente, seamos originales e interesantes. Nuestra vida no puede regir por si hoy recibí más de 10 notificaciones o me mandaron varios dm. Usemos las redes sociales para cosas interesantes, intercambiemos opiniones coherentes, digamos cosas coherentes que salgan de lo vulgar del “con vos me caso” por favor.

En lo particular, nunca me gusto la torta que se cree de esa manera, que sigue lo que dicen los demás y que no le importe si lo que dice está en concordancia con lo piensa, porque lo importante es permanecer y caer bien, por más que lo que digan sea la burrada más grande del planeta. No, esa clase de personas no son las que encajan conmigo. Definitivamente, no.

martes, 29 de marzo de 2011

Esa sensación

Proyectos inalcanzables en mi mente, sueños lejanos a la realidad, distintas versiones de una misma situación, variantes de hipótesis por doquier y soluciones escasas. Así esta mi cabeza.

Las cosas no sé si es que no salen como espero o francamente, no me interesan. Algo está cambiando, hay algo que no me estoy bancando de mi vida y realmente, necesito despejar, volar. Desprenderse de las cosas no hace tan mal. Lo hice un par de días y mal no me fue, volver a caer es jodido. Pero cuando da exactamente lo mismo ¿por qué sigue sintiéndose esa sensación de vació?

Realmente, no lo sé y eso es lo que me molesta. No saber que es lo que me falta para estar completa, para sentirme con fuerzas. Ya sé las cosas que no lo son, no es tristeza, no es bronca, no es dolor, no es rencor, ¿qué es?

Y después de mucho pensar, creo que llegue a una posible conclusión. Es decepción. Ya no importa lo demás, lo que pasó o lo que pasará, realmente me da igual. No me importa cuál será el camino a seguir, pero aunque ya no me interese nada, esa sensación no se va.

lunes, 21 de marzo de 2011

Fuera de mi vida.

Hace días que me vengo restringiendo escribir, pero si no lo hago voy a explotar.

No podes ser mas básica, sos muy básica, muy pendeja. Pendeja calentona, histérica de mierda, eso es lo que sos. De qué carajo te sirve querer venir hablarme? disfrutas haciendo lo que haces? Por que carajo decís una cosa y después jugas como si nada? te crees que no lo veo? Perdón, si, sabes que lo veo. Por eso lo haces… Pero con esto te ganaste solo una cosa, que no te hable más. No quiero saber más nada de vos, no me interesa. Porque no me interesan las pendejas histéricas como vos. No entiendo que te vi, que fue lo que me llevo hacia vos. Tenés todo lo que no me gusta de una mujer, todo lo que repulso. Te jactas llenándote la boca de que sos la mejor, que siempre tiene alguien que la siga de atrás y un prontuario multitudinario. Nada peor para una mujer, nada más patético. Y sobre todo, mentirosa. Cualquier persona se da cuenta tan solo con un beso la realidad de las cosas y déjame decirte algo, me di cuenta. Así que a mi no me mientas y lo peor de todo, tampoco te mientas, porque a la hora de los hechos, quedas mal. Además agrandas tu pasado como si eso fuera lo que te hace “superior” o “interesante” y es denigrante. Es patético todo lo que haces, todo. Mas estúpida me siento, porque me enojo y lo haces para que justamente sea así. No me interesa seguir sabiendo de vos, nunca cambiaste, nunca lo vas hacer. Sos patética, me generas un rechazo increíble. Se acabo mi buena paciencia con vos, ya esta. No tiene sentido, no me interesas más!

martes, 8 de febrero de 2011

Las cosas más claras:

Hablar con vos, me hizo bien. Puedo llegar a comprenderte más. Si bien, me cuesta entender, creo que nos hacemos más daño ahora que estando juntas. Pero entiendo lo que decís y lo respeto y si el tiempo en algún momento nos quiere juntas, si nuestro destino quiere seguirnos encontrando, estoy segura que nos vamos a volver a encontrar.

Todo lo que te dije ayer, lo hice hablando desde el corazón. Hoy se me adormecen los ojos de las lágrimas de ayer, de las horas sin dormir y de pensar. El sentimiento de contradicción, más débil cada vez pero constante, me hace pensar en alejarme. Sin embargo, no puedo hacerlo.

Es raro lo que siento, como te dije antes, hubiera preferido terminal mal y putearte, estar embroncada con vos que estar como estoy.

Te adoro y como te dije ayer, espero que seas muy feliz y que podamos tener una segunda oportunidad, donde la distancia nos sea más amable y nos permita disfrutar. Lo mío siempre fue de verdad y tus lagrimas ayer me confirmaron que lo tuyo también. Te agradezco todo lo lindo que me hiciste pasar, gracias por cruzarte en mi camino y brindo por esa oportunidad que no se si algún día llegara pero que tampoco voy a negar.

Te quiero mucho, cuídate. Sos importante…

miércoles, 2 de febrero de 2011

Contradictorio.

Cuantas sensaciones encontradas que siento. Están difícil poder clasificar lo que me pasa. Tengo miles de pensamientos en la cabeza, no se bien que es lo que pienso… Por un lado pienso que así esta bien. Por otro pienso dónde está el error? Qué es lo que no hice bien? Por momentos pienso en que sos una egoísta que no supo ver más que su porque y no tiene las agallas de enfrentar nada. Y al toque reacciono y pienso: enfrentar qué? Ni vos sabes lo que queres. Poder ser tan pendeja?! Cual fue mi error? Pedirte que me respetes como pareja? Decirte que dejes de joder con todos? Ese es mi error? Y al final, ni tampoco error, porque al último ya ni te decía nada. Entonces, eso fue? Que no te decía nada y sentías que me importaba un huevo? No entiendo, te juro que intento pero no puedo. Y me acribillo a preguntas que no encuentro respuestas. Que quizá la respuesta la tengas vos, pero sabes que? No tengo ganas de escucharlas porque no tengo ganas de escucharte. No podes ser mas pendeja… sos muy madurita para joder, pero cuando las cosas son serias, todavía te falta aprender y mucho.

Ojalá te haga bien este tiempo que queres. Yo, la verdad, no sé que pueda llegar a querer después. No reaccione del todo como lo suelo hacer, porque en alguna parte adentro mío, todavía cree, que esto no sucedió. Hoy, necesito pensar, saber que es lo que va a pasar, quiero entender que es lo que quiero después de esto y hoy no es el día. Tengo mucha bronca encima. Quizás con el paso de los días me calme y piense las cosas distintas. Pero lo seguro es que hoy no puedo pensar en nada más, que en como me siento. Porque ni siquiera sé como quedo al final, si es un “tiempo” y después hablaremos, o un no quiero escucharte más. No lo sé.

Y no me quiero poner cursi y boluda, pero si llegas a leer esto alguna vez, quiero que sepas que me duele en el alma, pensar que hasta un día antes pensábamos en estar mis vacaciones juntas y haciendo todo eso que queríamos hacer. Pensar que íbamos a pasar un 22 especial, pensar tantas cosas que hasta ayer, eran reales. Y ahora ya no…

Solo espero que esto no sea un error…

martes, 1 de febrero de 2011

Y finalmente pasó...

No sé si tengo bronca, no sé bien que sentimiento tengo ahora. Pero son muchos y bastante contradictorios. Solo una cosa te voy a decir, me molesta que te hayas llenado la boca hablando de cosas que nunca hiciste. Criticaste a alguien por hacer algo y hoy haces lo mismo. Muy básico todo lo tuyo. Ojalá no te arrepientas...

Y sigo pensando lo mismo que me daba vueltas en el colectivo. Tenías una teoría muy linda cuando hablabas de como querías que sean las cosas, una lástima que no la lleves a la práctica.

Por otro lado... Suerte y que te vaya bien...

...Traté de hacer a mi bien tu bien, y ves bien, que me salió mal...

Será o no será?

Desde anoche que no sé nada de vos. Será la definitiva está vez? No sé que hacer. Preocupate una vez vos por lo que pasa en nuestra relación (si todavía queda alguna)

Te llamo o no? Qué orgullosa que sos! Y yo tan boluda… No te dije nada malo, sos vos la que está rara. No sé. Tengo ganas de saber por qué, pero a la vez, no. Fue, que sea lo que tenga que ser!

(Solo espero no ser tan conchuda y aguantarme las ganas de no hacerlo yo primero)

No entiendo más

Y hoy una vez más

Envuelta entre paredes y alquitrán

Las caricias y los besos que no te pude dar

Los tiene aquel cigarro, que me sabe consolar

Siempre ahí, tu mirada que no puedo desistir

Vos tan orgullosa

Y me quedo siempre aquí

Esperando la respuesta que nunca va llegar

Soñando los sueños que nunca pasaran

¿Cual es el problema? no lo puedo entender

Mis ganas y las tuyas no se llevan bien

Aquella inmadurez que hoy no te deja ver

Ojalá algún día, te haga entender

Repudio esa inútil despedida

Tu armamento falso, inútil destruida

Ojalá puedas entender que yo siempre te ame

Y ojala puedas entender lo que se sufre, cuando no te quieren ver…

viernes, 28 de enero de 2011

Una ficticia realidad.

Que jodido cuando estas metida en algo como eso y se vuelve muy complicado salir. Queres pero a la vez no. El miedo de perder a quien te importa te paraliza, y por otro lado, las ganas de mandar todo al carajo.

Y me pregunto… ¿En qué momento cambiaste tanto?

miércoles, 26 de enero de 2011

Puedo escuchar a medio mundo menos a vos.

La verdad es que no lo sé. No entiendo cual es el problema, si realmente es un problema o si viene de vos o de mi. Hoy mismo, aunque suene loco, hable con un pibe que vi una sola vez en mi vida pero que pase una noche genial en aquel antro al que tanto me gustaba ir. Buena onda el flaco pero nunca se había dado que hablemos más de dos palabras. Hoy se dio la oportunidad y hablamos, lo escuche. No sé si lo que dije le hizo bien, si era lo que quería escuchar o si yo estoy capacitada como aconsejarlo en algo (obviamente que no) y sin embargo el flaco me agradeció. Me hizo sentir bien saber que de alguna forma aunque mas no sea escuchándolo le hizo bien. Me sentí reconfortada en ese momento y me gusto.

Ahora bien, que onda con vos? Por que no lo puedo hacer? Es señal de debilidad hablar lo que te pasa ahora? No esta de “moda”? Qué onda?

La verdad no entiendo y me hace sentir re mal eso. Y encima que no soy para nada peliculera con las cosas que me pasan, estas cosas me ayudan a flashear más. No sé, no puedo hacer nada si no te doy la confianza suficiente como para que me cuentes algo o si preferís mas que nada que conmigo este siempre todo bien y joder. Esta copado divertirse, es lindo, la paso bien… pero ahora, esta copado que también en una relación con alguien puedas hablar de cosas seriamente. No sé, me parece… Qué sentido tiene estar solamente cuando estamos bien y cuando nos pasa algo serio o algo que nos preocupa tener que hablarlo con otras personas? Eso no esta bueno, no es copado. Yo quiero compartir mis cosas con vos y que vos las compartas conmigo. Eso es lo bueno de estar con alguien, saber que siempre de la forma en la que estés te va aguantar y escuchar. Y no lo entiendo, te juro que no sé cuál es el problema… o si es un problema o yo la flasheo de más o lo que sea… Pero pensá que copado sería que me compartas tus cosas de la misma manera que yo lo hago vos. No sería lindo?

miércoles, 19 de enero de 2011

Amo los días como hoy.


Día lluvioso, cielo gris, el sonido de pequeños truenos en gestación, el aire fresco que entra por la ventana… nada más lindo y relajado, ideal para quedarse un ratito más en cama. Por lo cual, la verdadera justificación de mi llegada tarde al trabajo.


Corro con suerte, mi celular no sonó, nadie se dio cuenta de la hora de mi llegada.
Estos días así me llevan a la reflexión. Ahí es donde entro en conflicto con muchos planteos de mi vida, pero me limito a simplemente mirar cada tanto por la ventana y llenarme de esa frescura que mágicamente me cambia la cara.


Anoche en charlas con unos amigos, me veo y me siento estancada. Si, estancada en la facultad, en el trabajo, en mi vida y así. A veces quisiera cambiar y me falta voluntad, otras, me faltan ganas de cambiar. Y en ese vaivén de pensamientos encontrados me encuentro los días como hoy. Porque en estos días pienso todo lo que me gustaría hacer, todo lo que me gustaría estar disfrutando más de la vida y no estar encerrada en esta oficina. Pienso todo lo que haría un día como hoy. En como me gustaría salir de este trabajo, tomarte de la mano y caminar por donde no conozcamos, donde no importe por donde vayamos, donde vamos, que hora es o lo que tengamos que hacer después. Donde simplemente tus ganas y las mías nos lleven y que ese viento y esa lluvia nos condecore a su modo. Sentirte empapada, posar mis labios sobre los tuyos y sonreír. Y de esa manera, sentirme feliz… y es así, los días como hoy, me siento así. Con ganas de que no estuvieras tan lejos, con ganas de escapar y de vivir.

lunes, 17 de enero de 2011

No todo es un lecho de rosas.

Y no, no todo lo es. Cuando parece que tenemos todo bajo control y que es tal cual soñamos. Algún imprevisto hijo de puta viene y te tira todo al carajo. Las cosas no son como las soñamos nunca, es una realidad. Pero sin embargo seguimos teniendo la fantasía de seguir soñando, lo hacemos constantemente pase lo que pase, estemos en donde estemos y en la situación que estemos. Necesitamos de esa ilusión para poder seguir con nuestras insulsas vidas y así creer que en algún momento estaremos mejor que hoy y mañana.

Los sueños son importantes en la vida, no digo que no. Pero qué pasa cuando nuestra realidad no se asemeja a lo soñamos? Nos deprimimos, frustración. Nos enojamos con la vida, con nosotras mismas y con todos. Queremos buscar una respuesta, basamos fundamentos en los razonamientos más básicos e inútiles que puede dar una persona. O, lo que es peor aún, echarnos a nosotros mismos la culpa, sabiendo o teniendo conciencia que son cosas que se escapan a nuestra capacidad... la culpa es nuestra. Respuestas como: “quizá soy yo…” , “entiendo que tal vez si seria diferente…” , “seguramente no sea mi mejor momento…” Es la autoconvicción del porque nos sale todo como el culo. Y no, sabes que? No. Tal vez no estés tan equivocada, tal vez sea que sí miras a tu alrededor, tal vez si sea que las cosas no están saliendo como querés, pero va más allá de lo que vos puedas hacer. No tengo el poder mental como para saber como reaccionan los demás, si lo que digo es bien interpretado o si a vos o a vos, te va a gustar todas las cosas que yo haga. No lo tengo. Y sabes por que? Porque soy humana. Porque tengo derecho a equivocarme a lo mismo que vos, que él y que aquel. No existe la persona perfecta y entiendo que yo nunca lo voy a poder ser, pero también entiendo que vos tampoco. Y eso no esta mal, porque tampoco se lo que esta bien o mal. Además quien soy yo para juzgarte si esta bien o mal, no? Pero si sé quien soy cuando digo lo que siento, cuando siento y no lo puedo explicar o cuando lo hago y lo intento y no hay respuesta. O cuando entiendo que el mundo no va a cambiar por lo que siento, ni siquiera aun, las personas que más aprecio. Es ahí en donde entiendo que uno en realidad nunca esta acompañado. Porque siempre va a faltar algo que nos complete totalmente. Por que? Porque somos unos maniáticos compulsistas que pedimos y exigimos a los demás de la misma manera que los demás nos exigen a nosotros. Damos un mínimo margen de error y no tenemos la tolerancia de aguantar lo que pedimos que nos aguanten a nosotros. Y se vuelve difícil cuando te das cuenta de todo. Pero hoy puedo darme cuenta y decir una cosa, se vuelve mucho más difícil cuando le pones voluntad y del otro lado hay una pared que no quiere cambiar o piensa que siempre lleva verdad.