Y no, no todo lo es. Cuando parece que tenemos todo bajo control y que es tal cual soñamos. Algún imprevisto hijo de puta viene y te tira todo al carajo. Las cosas no son como las soñamos nunca, es una realidad. Pero sin embargo seguimos teniendo la fantasía de seguir soñando, lo hacemos constantemente pase lo que pase, estemos en donde estemos y en la situación que estemos. Necesitamos de esa ilusión para poder seguir con nuestras insulsas vidas y así creer que en algún momento estaremos mejor que hoy y mañana.
Los sueños son importantes en la vida, no digo que no. Pero qué pasa cuando nuestra realidad no se asemeja a lo soñamos? Nos deprimimos, frustración. Nos enojamos con la vida, con nosotras mismas y con todos. Queremos buscar una respuesta, basamos fundamentos en los razonamientos más básicos e inútiles que puede dar una persona. O, lo que es peor aún, echarnos a nosotros mismos la culpa, sabiendo o teniendo conciencia que son cosas que se escapan a nuestra capacidad... la culpa es nuestra. Respuestas como: “quizá soy yo…” , “entiendo que tal vez si seria diferente…” , “seguramente no sea mi mejor momento…” Es la autoconvicción del porque nos sale todo como el culo. Y no, sabes que? No. Tal vez no estés tan equivocada, tal vez sea que sí miras a tu alrededor, tal vez si sea que las cosas no están saliendo como querés, pero va más allá de lo que vos puedas hacer. No tengo el poder mental como para saber como reaccionan los demás, si lo que digo es bien interpretado o si a vos o a vos, te va a gustar todas las cosas que yo haga. No lo tengo. Y sabes por que? Porque soy humana. Porque tengo derecho a equivocarme a lo mismo que vos, que él y que aquel. No existe la persona perfecta y entiendo que yo nunca lo voy a poder ser, pero también entiendo que vos tampoco. Y eso no esta mal, porque tampoco se lo que esta bien o mal. Además quien soy yo para juzgarte si esta bien o mal, no? Pero si sé quien soy cuando digo lo que siento, cuando siento y no lo puedo explicar o cuando lo hago y lo intento y no hay respuesta. O cuando entiendo que el mundo no va a cambiar por lo que siento, ni siquiera aun, las personas que más aprecio. Es ahí en donde entiendo que uno en realidad nunca esta acompañado. Porque siempre va a faltar algo que nos complete totalmente. Por que? Porque somos unos maniáticos compulsistas que pedimos y exigimos a los demás de la misma manera que los demás nos exigen a nosotros. Damos un mínimo margen de error y no tenemos la tolerancia de aguantar lo que pedimos que nos aguanten a nosotros. Y se vuelve difícil cuando te das cuenta de todo. Pero hoy puedo darme cuenta y decir una cosa, se vuelve mucho más difícil cuando le pones voluntad y del otro lado hay una pared que no quiere cambiar o piensa que siempre lleva verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario