viernes, 28 de enero de 2011

Una ficticia realidad.

Que jodido cuando estas metida en algo como eso y se vuelve muy complicado salir. Queres pero a la vez no. El miedo de perder a quien te importa te paraliza, y por otro lado, las ganas de mandar todo al carajo.

Y me pregunto… ¿En qué momento cambiaste tanto?

miércoles, 26 de enero de 2011

Puedo escuchar a medio mundo menos a vos.

La verdad es que no lo sé. No entiendo cual es el problema, si realmente es un problema o si viene de vos o de mi. Hoy mismo, aunque suene loco, hable con un pibe que vi una sola vez en mi vida pero que pase una noche genial en aquel antro al que tanto me gustaba ir. Buena onda el flaco pero nunca se había dado que hablemos más de dos palabras. Hoy se dio la oportunidad y hablamos, lo escuche. No sé si lo que dije le hizo bien, si era lo que quería escuchar o si yo estoy capacitada como aconsejarlo en algo (obviamente que no) y sin embargo el flaco me agradeció. Me hizo sentir bien saber que de alguna forma aunque mas no sea escuchándolo le hizo bien. Me sentí reconfortada en ese momento y me gusto.

Ahora bien, que onda con vos? Por que no lo puedo hacer? Es señal de debilidad hablar lo que te pasa ahora? No esta de “moda”? Qué onda?

La verdad no entiendo y me hace sentir re mal eso. Y encima que no soy para nada peliculera con las cosas que me pasan, estas cosas me ayudan a flashear más. No sé, no puedo hacer nada si no te doy la confianza suficiente como para que me cuentes algo o si preferís mas que nada que conmigo este siempre todo bien y joder. Esta copado divertirse, es lindo, la paso bien… pero ahora, esta copado que también en una relación con alguien puedas hablar de cosas seriamente. No sé, me parece… Qué sentido tiene estar solamente cuando estamos bien y cuando nos pasa algo serio o algo que nos preocupa tener que hablarlo con otras personas? Eso no esta bueno, no es copado. Yo quiero compartir mis cosas con vos y que vos las compartas conmigo. Eso es lo bueno de estar con alguien, saber que siempre de la forma en la que estés te va aguantar y escuchar. Y no lo entiendo, te juro que no sé cuál es el problema… o si es un problema o yo la flasheo de más o lo que sea… Pero pensá que copado sería que me compartas tus cosas de la misma manera que yo lo hago vos. No sería lindo?

miércoles, 19 de enero de 2011

Amo los días como hoy.


Día lluvioso, cielo gris, el sonido de pequeños truenos en gestación, el aire fresco que entra por la ventana… nada más lindo y relajado, ideal para quedarse un ratito más en cama. Por lo cual, la verdadera justificación de mi llegada tarde al trabajo.


Corro con suerte, mi celular no sonó, nadie se dio cuenta de la hora de mi llegada.
Estos días así me llevan a la reflexión. Ahí es donde entro en conflicto con muchos planteos de mi vida, pero me limito a simplemente mirar cada tanto por la ventana y llenarme de esa frescura que mágicamente me cambia la cara.


Anoche en charlas con unos amigos, me veo y me siento estancada. Si, estancada en la facultad, en el trabajo, en mi vida y así. A veces quisiera cambiar y me falta voluntad, otras, me faltan ganas de cambiar. Y en ese vaivén de pensamientos encontrados me encuentro los días como hoy. Porque en estos días pienso todo lo que me gustaría hacer, todo lo que me gustaría estar disfrutando más de la vida y no estar encerrada en esta oficina. Pienso todo lo que haría un día como hoy. En como me gustaría salir de este trabajo, tomarte de la mano y caminar por donde no conozcamos, donde no importe por donde vayamos, donde vamos, que hora es o lo que tengamos que hacer después. Donde simplemente tus ganas y las mías nos lleven y que ese viento y esa lluvia nos condecore a su modo. Sentirte empapada, posar mis labios sobre los tuyos y sonreír. Y de esa manera, sentirme feliz… y es así, los días como hoy, me siento así. Con ganas de que no estuvieras tan lejos, con ganas de escapar y de vivir.

lunes, 17 de enero de 2011

No todo es un lecho de rosas.

Y no, no todo lo es. Cuando parece que tenemos todo bajo control y que es tal cual soñamos. Algún imprevisto hijo de puta viene y te tira todo al carajo. Las cosas no son como las soñamos nunca, es una realidad. Pero sin embargo seguimos teniendo la fantasía de seguir soñando, lo hacemos constantemente pase lo que pase, estemos en donde estemos y en la situación que estemos. Necesitamos de esa ilusión para poder seguir con nuestras insulsas vidas y así creer que en algún momento estaremos mejor que hoy y mañana.

Los sueños son importantes en la vida, no digo que no. Pero qué pasa cuando nuestra realidad no se asemeja a lo soñamos? Nos deprimimos, frustración. Nos enojamos con la vida, con nosotras mismas y con todos. Queremos buscar una respuesta, basamos fundamentos en los razonamientos más básicos e inútiles que puede dar una persona. O, lo que es peor aún, echarnos a nosotros mismos la culpa, sabiendo o teniendo conciencia que son cosas que se escapan a nuestra capacidad... la culpa es nuestra. Respuestas como: “quizá soy yo…” , “entiendo que tal vez si seria diferente…” , “seguramente no sea mi mejor momento…” Es la autoconvicción del porque nos sale todo como el culo. Y no, sabes que? No. Tal vez no estés tan equivocada, tal vez sea que sí miras a tu alrededor, tal vez si sea que las cosas no están saliendo como querés, pero va más allá de lo que vos puedas hacer. No tengo el poder mental como para saber como reaccionan los demás, si lo que digo es bien interpretado o si a vos o a vos, te va a gustar todas las cosas que yo haga. No lo tengo. Y sabes por que? Porque soy humana. Porque tengo derecho a equivocarme a lo mismo que vos, que él y que aquel. No existe la persona perfecta y entiendo que yo nunca lo voy a poder ser, pero también entiendo que vos tampoco. Y eso no esta mal, porque tampoco se lo que esta bien o mal. Además quien soy yo para juzgarte si esta bien o mal, no? Pero si sé quien soy cuando digo lo que siento, cuando siento y no lo puedo explicar o cuando lo hago y lo intento y no hay respuesta. O cuando entiendo que el mundo no va a cambiar por lo que siento, ni siquiera aun, las personas que más aprecio. Es ahí en donde entiendo que uno en realidad nunca esta acompañado. Porque siempre va a faltar algo que nos complete totalmente. Por que? Porque somos unos maniáticos compulsistas que pedimos y exigimos a los demás de la misma manera que los demás nos exigen a nosotros. Damos un mínimo margen de error y no tenemos la tolerancia de aguantar lo que pedimos que nos aguanten a nosotros. Y se vuelve difícil cuando te das cuenta de todo. Pero hoy puedo darme cuenta y decir una cosa, se vuelve mucho más difícil cuando le pones voluntad y del otro lado hay una pared que no quiere cambiar o piensa que siempre lleva verdad.